
La culpa es un sentimiento ocasionado por algo que hicimos o que dejamos de hacer, se le llama también remordimiento. Al sentirnos responsables por haber ofendido a alguien, equivocarnos y no reconocerlo públicamente, reaccionar en vez de razonar, lastimando a otros, etc., está totalmente ligado con las emociones. Enfrentar la culpa te quita el condenarte por acciones y pensamientos incorrectos, pero el mantenerla silenciada la hace más grande y causa mucho daño.
Cuando se quiere evadir una responsabilidad en una situación, es muy fácil y más cómodo lanzar la pelota a otros para decir “es tu culpa, fue tu falla”, se manipula el motivo hasta hacer sentir mal a otros, creyendo que se ha librado de ser juzgado. Pero ¿qué ocurre en el interior?
La culpa no es otra cosa que evadir la propia responsabilidad de nuestros actos. Todos deseamos dar lo mejor de nosotros mismos, sin embargo también comentemos errores en los que involuntariamente podemos dañar a otra persona, es nuestra responsabilidad asumirla, corregirla y principalmente perdonarnos, porque todos en esta vida estamos aprendiendo a ser mejores.
Hay quienes viven con culpa por muchos años, al creer que no educaron bien a sus hijos, por no salvar su matrimonio y llegar al divorcio, por alejarse de sus padres al iniciar su propia familia, por no poder ofrecer a sus hijos una mejor posición económica, etc., No crees que ya fue suficiente de sentirte culpable? Que ya es hora de ponerle un alto a toda esa basura?
Elimina la palabra culpa de tu vocabulario, cambia el sentir que tienes y reconoce que solo cometiste un error y que estás a tiempo de corregirlo. Practica el perdonarte a ti primeramente de la forma más honesta que puedas y si lo crees necesario, te podrás disculpar con quienes tengas que hacerlo.
Piensa: “Bueno, me equivoque, pensé que era lo mejor en ese momento pero ahora me doy cuenta que pertenece al pasado y en este mismo instante me libero de toda culpa porque es una carga que tuve que enfrentar. Ya pague el precio todo este tiempo, ahora vuelvo al principio y evitare volver a hacer lo que hice incorrecto, soy libre”.
Hasta el momento que te atrevas a enfrentar la culpa o tus culpas, te desharás de iras, odios, rencores, resentimientos, remordimientos. Esta actitud de cambio te hará crecer y ser mejor cada día, con un razonamiento correcto, tal como lo dijo Shakespeare “No hay nada bueno ni malo, sino el pensar lo hace así”; tú eres la única causa de lo que ocurre en tu vida, mantén tus pensamientos correctos y en coherencia con tus acciones.
Siente la paz después de actuar de forma correcta, disfrútala y mantenla permanentemente contigo. Recuerda que la misma naturaleza no se está culpando por crear un tornado o un maremoto, ella sigue expresándose de formas maravillosas.


julio 26th, 2010 at 12:41 PM
Se que cometi un error y lastime a una persona muy querida por lo que se alejo de mi. Quisiera disculparme porque siento remordimiento, pero no se como va a reaccionar. Crees que valga la pena hablarle? Gracias.
julio 29th, 2010 at 8:03 PM
Hola Blanca, Claro que vale la pena porque estas hablando de que hay un sentir de amor hacia ese ser. No prestes atencion al como va a reaccionar, lo importante es que lo hagas de forma sincera y honesta, te sentiras mejor y ten la certeza de que ese mal entendido quedara en el pasado y sin culpas. Espero tener pronto nuevamente noticias tuyas.
agosto 9th, 2010 at 12:53 AM
Marcela Bien dicho! Uno mismo puede distinguir cuando hace algo ofensivo para los demás y siempre hay que saber pedir una disculpa a quien lo merece. Es grato leer lo que escribes. Un beso.
agosto 10th, 2010 at 5:01 PM
Gracias Efrain por participar y comentar.